Mantequilla de cacahuete


El otro día mi hijo se vino conmigo al supermercado. Cuando esto ocurre, solemos comprar alguna cosa que le apetece. Esta vez, lo vi mirando un bote de mantequilla de cacahuete y me dijo que la quería probar. Tras mi asombro, tuve que insistir varias veces para que por fin se convenciera de que hacerla en casa, con la maquinita iba a ser rápido, fácil y sin colorantes, ni conservantes no deseados. Parece mentira que aún andemos así, pero es que es bastante cabezota. También es normal porque se ha pasado la vida, comiendo sano en casa y de cuando en cuando, le apetece salirse de esta sana rutina.

En muchas de las recetas que he encontrado, añaden aceite extra y no es necesario en absoluto, porque los cacahuetes, al triturarlos, tal y como yo lo he hecho, poco a poco, van soltando su aceite natural, hasta convertirse en mantequilla. 

Compramos cacahuetes con cáscara. Estos cacahuetes están tostados y no llevan sal y aunque hay que pasar un tiempo, quitando la cáscara y pelando, vale la pena siempre que tengamos en cuenta, que hay que coger dos bolsas. No los compréis fritos, ni salados. También los venden ya tostados y pelados en ultramarinos y tiendas de especias, incluso, en tiendas de comestibles de los chinos. 

Los cacahuetes deben formar parte de cualquier dieta sana y equilibrada si lo que buscamos es fortalecer nuestra salud cardiovascular, entre otras muchas cualidades, pero no hay que olvidar, que al consumirlos en exceso, las calorías que ingerimos, son muchas. La mantequilla de cacahuete es muy saciante y calórica, por lo tanto, tampoco hay que abusar de ella. 

Una vez dicho esto, comentaros, que esta mantequilla tiene un sabor a cacahuete natural que a nosotros nos ha gustado. Nunca antes, la habíamos probado. En la tostada de pan de tritordeum unté una buena cantidad para que se pudiera observar bien la textura, pero no debe hacerse así, untando una fina capa es suficiente. Os puedo aconsejar combinarla con lonchas de manzana porque está deliciosa.

Receta básica internacional, ya famosa en nuestro país que dejo en Thermofan.

Dedicada con todo el cariño, al pequeño, gran hombre de la casa.
Ingredientes 

- 400 g de cacahuetes tostados
- sal (opcional)

Antes de empezar…

- Si hemos comprado cacahuetes sin pelar, quitar la cáscara y pelarlos. Es importante recordar, que el peso, una vez pelados, será inferior al que indica el paquete.

- Si los cacahuetes, no están tostados, deberemos ponerlos en una bandeja para horno y tostarlos.

Preparación en TMX 5

- Colocar en el vaso los cacahuetes tostados. Si están un poco calientes, mejor.

- Triturar programando, 10 segundos, velocidad 4. Bajar los restos con la espátula.

- Volver a programar, 10 segundos, velocidad 4 y bajar los restos con la espátula de nuevo. Si no queremos una textura grumosa, habrá que seguir triturando.

- Programar, 2 minutos, velocidad 7, parando cada 30 segundos para bajar los restos de las paredes del vaso con la espátula. 

- Cuando esté lista, ponerla en un bote de cristal hermético y reservar en la nevera.
Preparación tradicional

- Colocar en el vaso de un robot o un procesador de alimentos, los cacahuetes. 

- Pulsar el botón de triturado hasta obtener una textura harinosa. 

- Seguir triturando constantemente a velocidad media hasta obtener una textura homogénea y cremosa, como si fuera mantequilla. 

- Cuando esté lista, ponerla en un bote de cristal hermético y reservar en la nevera. 

Notas: 

- Es muy importante, no utilizar menos de 300 g de cacahuetes porque no será fácil el triturado en el vaso. 

- Yo he preferido triturar poco a poco, porque, aunque hay que ir bajando los restos varias veces, el aceite va soltándose poco a poco y el resultado, tras varias pruebas, me convenció más. 

- Añadid sal, dependiendo de cómo os guste. 

Bon profit!

Revuelto de setas frescas y Portobello


Suelo preparar bastantes veces los revueltos, pero de setas no tanto. Descubrí las setas frescas en el supermercado y como consumo cada vez más, los Portobello, no dudé en preparar un revuelto. 

No sale mucha cantidad, pero no dobléis ingredientes, porque no queda bien con más de dos huevos y es mejor repetir la receta al completo. El sabor es totalmente diferente si compráis champiñones blancos, pero son más baratos y también quedará perfecto.

Acompañad este revuelto con un buen pan tostado o de guarnición. Nosotros lo tomamos en la cena.

A partir de ahora, por motivos personales, publicaré una vez a la semana y cuando pueda. Visito blogs, también cuando tengo un poco de tiempo, por ejemplo en el bus.

Espero que os guste este sencillo revuelto. Buena semana.
Ingredientes 

- 100 g de setas frescas al plato 
- 100 g de champiñón Portobello 
- 30 g de aceite de oliva virgen extra
- sal
- pimienta de colores
- 2 huevos L

Antes de empezar…

- Comprobar si los Portobello tienen algo de tierra y con la ayuda de una brocha de cocina, quitarla. Se pueden enjuagar con un poco de agua, pero si están limpios, yo no lo hago.

- Cortar los Portobello en trozos.

Preparación en TMX 5

- Poner las setas, el aceite, la sal y la pimienta en el vaso. Rehogar programando, 4 minutos, 120º, velocidad cuchara, giro a la izquierda. 

- Comprobar la cocción de las setas y si es necesario, programar, un poco más de tiempo a la misma temperatura y velocidad. 

- Colar el líquido en el cestillo y reservar.

- Poner los huevos en el vaso. Batir, programando, 5 segundos, velocidad 4. Después, 2 minutos, 120º, velocidad cuchara.

- Incorporar las setas y remover con la espátula.

- Servir inmediatamente. 
Preparación tradicional

- Poner el aceite en una sartén. Cuando esté caliente, agregar los Portobello y las setas.

- Bajar el fuego y dejar que se hagan removiendo de cuando en cuando.

- Mientras tanto, batir los huevos y salpimentar.

- Cuando las setas estén hechas, incorporar los huevos batidos y remover hasta que se cuajen. 

Notas:

- El punto de cuajado del revuelto, dependerá del gusto de cada uno.

- En la receta original, no se utilizan las setas que yo he elegido, por lo tanto, se pueden utilizar de otro tipo y añadir otros ingredientes, como un poco de perejil picado, ajo, langostinos o gambas… En ese caso, igual hay que cambiar el tiempo de cocción.

- La bandeja de setas frescas al plato la compré en Mercadona, pero sólo utilicé 100 g de los 200 que contiene.

- No es una receta calórica, porque las setas aportan pocas calorías y se puede se puede sustituir uno de los huevos, por una clara si se desea reducir el colesterol a la mitad.

Bon profit!

Adaptado del libro, Dieta Mediterránea. Vorwerk.

Coca de llanda de nuez y almendra


La coca de llanda ya es famosa en la blogosfera. Hay recetas tradicionales deliciosas y adaptaciones que nada tienen que ver con esta rica coca valenciana. No voy a extenderme explicando cosas sobre ella, pero sí recordar que tiene, según las zonas, diferentes nombres y los ingredientes también cambian un poco. 

He publicado diferentes cocas de llanda en el blog y hemos disfrutado especialmente con las de chocolate. El otro día tuve una consulta de una persona que sigue el blog porque en La coca fartona o de llanda con almendra, no había indicado las medidas de la “llanda” (lata) y le indiqué las de la que creía que podría ser, pero dudando un poco, porque hace bastante tiempo que publiqué la receta. Debe ser que entonces, no indicaba las medidas, o lo olvidé esa vez. 

Decidí volver a hacerla en esa misma “llanda” para comprobarlo y lo acerté. Con este tamaño, no sale muy alta, pero es un tamaño mediano suficiente para una familia de dos o tres personas. 

Como tenía nueces que me habían sobrado en Navidad, se me ocurrió añadirlas junto a la almendra y creo que es un acierto. La primera receta publicada, es con azúcar y con esta nueva preparación, vuelvo a constatar que sin azúcar queda esponjosa y si no se sabe, nadie podrá decir que no lo lleva. Por eso, tampoco pude espolvorear por encima la mezcla de azúcar y canela que forma la costra que caracteriza a esta coca. Hacedlo sin dudar si la hacéis con azúcar.

La textura, color y sobre todo el sabor que le da la almendra y la nuez, la hace diferente. A mí también me ha gustado el contraste con el cacao amargo.

Espero que os guste.
Ingredientes para una “llanda” de 26.30 x 39.30 cm 

- 3 huevos L 
- 250 g de azúcar de abedul o de azúcar 
- 40 g de almendra molida 
- 40 g de nueces molidas 
- 150 g de aceite de oliva suave 
- 100 g de zumo de naranja (sanguina) 
- 250 g de leche desnatada 
- 400 g de harina de repostería 
- 3 sobres de gasificante de papel blanco (hacendado) 
- 3 sobres de gasificante de papel morado (hacendado) 
- mezcla de azúcar y canela para espolvorear por encima (si es con azúcar)
- cacao sin azúcar para espolvorear (opcional si es sin azúcar)
- nueces y almendras enteras para decorar (opcional)
* Una hoja de papel sulfurizado para horno
* Una “llanda", lata para coca” o molde rectangular de 26.30 x 39.30 cm

Antes de empezar… 

- Si no hemos molido la almendra y las nueces, hacerlo pulsando el modo turbo varios segundos hasta obtener una textura fina. Sacar del vaso y reservar. Si no tenéis la TMX, se puede moler con un robot o picadora. 

- Sacar los huevos de la nevera para que estén a temperatura ambiente. 

- Exprimir la naranja, pesar el zumo y reservar.

- Tamizar la harina junto con los gasificantes para evitar grumos.

- Mojar la lata con agua y pegar la hoja de papel para que no se mueva. 

- Precalentar el horno a 170º, si es sin azúcar y a 180º, si es con azúcar.


Preparación TMX 5

- Pulverizar el azúcar de abedul o el azúcar, 10 segundos, velocidad 10.

- Poner los huevos en el vaso y programar, 3 minutos, 37º, velocidad 2.

- Sin programar temperatura programar, 3 minutos más a velocidad 2.

- Echar el aceite, el zumo de naranja y la leche y batir 15 segundos, velocidad 3.

- Añadir la harina tamizada con los gasificantes y la almendra y la nuez molidas. Dar 2 golpes de turbo de 2 segundos. Terminar de envolver la masa con la espátula.

Preparación tradicional

- Pulverizar el azúcar o comprarlo hecho glas. El azúcar de abedul, no es necesario, pero también se puede pulverizar.

- Batir los huevos con el azúcar de abedul o el azúcar con la batidora de varillas durante unos minutos hasta que blanqueen.

- Echar el aceite, el zumo de naranja y la leche y batir hasta que se integre bien. 

- Añadir la harina, la almendra y la nuez molidas. Batir hasta obtener una mezcla sin grumos. Terminar de envolver la masa con la espátula.
Horneado 

- Verter la mezcla en la lata forrada. Golpearla sobre la encimera para evitar las burbujas de aire. 

- Si es con azúcar, espolvorear la coca por encima con la mezcla de azúcar y canela (si se desea). 

- Meter al horno precalentado a 170º si es sin azúcar y a 180º si es con azúcar. Hornear durante 25 minutos aproximadamente. Controlar que no se queme demasiado por encima si es con azúcar de abedul. El tiempo puede variar dependiendo del tipo de horno y tardar un poco más si es sin azúcar. Pinchar con un palo de brocheta para comprobar que está hecha.

Nota: 

- Se puede también colocar por la superficie nueces y almendras enteras antes de hornear la coca, pero añade más calorías y no lo hice. También se puede adornar con ellas en el momento de servirla, pero quedarán sueltas, claro. 

Bon profit! 

On the 30th. Enero 18. Empieza por A


El mes pasado On the 30th, fue todo un éxito porque se me ocurrió hacer un recopilatorio especial eligiendo recetas de blogs amigos. 52 recetas de Roscón de Reyes y unas torrijas... Esta entrada, no sólo la ha visto mucha gente, sino que también, más de uno se puso a amasar un roscón. También he visto en la herramienta donde se cuelgan las recetas, la cantidad de visitas a mi blog y a los blogs amigos. A todos los que os habéis pasado por aquí, muchas gracias. Espero que vuestros roscones hayan sido un éxito.

Este primer mes del año, en On the 30th, se me ha ocurrido cambiar totalmente y he elegido recetas al azar que empiecen por A. La mayoría son recetas de arroz, pero no iban a ser sólo éstas. Tras bucear por el blog he escogido otras sólo con ese requisito. De esta forma, no soy yo la que elige, elige la primera letra del alfabeto y hasta yo misma me sorprendo descubriendo recetas que ya ni recordaba.

¡A elegir! Espera a que se abra el desplegable bajo el logo y pincha en las imágenes que te llevarán a la receta.
Empezamos nuestra lista por un arroz muy valenciano que me encanta y no sólo a mí. Arroz de coliflor y bacalao en paella

Especiales para los que disfruten comiendo albóndigas. Sanas y sencilla receta. Albóndigas con tomate y Portobello

Seguimos con albóndigas, pero esta vez con una rica salsa. Albóndigas de bonito en salsa Basilicata. Una receta italiana para mojar pan y disfrutar. Muy ricas, guardad la receta para el verano.

A quién no le gustan las alitas de pollo. Una receta espectacular que mi hijo prepara de maravilla. La salsa también os gustará. Alitas al horno con salsa picante.

Nos vamos de viaje a Italia de nuevo. La acquacotta es un un antiguo plato campesino de la región de Umbría en Italia. Acquacotta umbra

Aunque sea arroz, no podemos dejar el dulce aparte. El arroz con leche. Receta básica que no puede faltar en nuestra cocina.

Esta receta es muy valenciana, una de las más vistas en el blog. Siempre está en la cabecera y me trae muchos, muchos recuerdos. Albóndigas de bacalao. Les “mondonguilles d’abaetxo”, se llaman albóndigas, pero tienen forma de croquetas. Deliciosas es poco decir sobre ellas.

Buceando muy lejos, encuentro esta receta de alcachofas. Ideal para ahora que están en temporada. La tengo que repetir. Alcachofas a la cerveza y merluza en papillote.

Esta receta viene con historia. Una historia doble que me encantó escribir. Recordando un cóctel especial. Apple Pilar, cóctel, con o sin azúcar.

Terminamos este listado con una receta de mi tierra, de casa, de siempre. Almoixàvena de Anita.


Flaneras de budin de cabracho


Hacía mucho tiempo que no preparaba un budin de cabracho y eso tenía que solucionarlo, porque cuando digo mucho tiempo, es realmente, mucho. Últimamente, he comprado bastante este maravilloso pescado para preparar un buen fondo de pescado y me encanta el sabor que le da.

Tenía esta receta en borradores desde este verano y la repetí en Navidad. No es exactamente la misma que yo hacía pero no la conservaba y al hacer una búsqueda, encontré una en esta web y la adapté un poco. Indican que es la de Jose Mari Arzak que fue quien lo inventó en 1971, basándose en la receta del pudin de merluza de la Marquesa de Parabere. Hay tantas versiones en la web, que yo no puedo asegurar cuál es realmente la auténtica. La mía, seguro que no es mas que una adaptación a la TMX. Si está rico, a mí no me importa.

Su preparación no nos llevará mucho tiempo con la Thermomix, por lo que nunca está de más tener esta receta para cuando queremos hacer algo especial para comer o no tenemos demasiado tiempo para hacer la comida. Adapté un poco las cantidades a lo que tenía en casa, ya que al pesar el pescado, no tenía tanta cantidad. Tal vez mi adaptación, puede venir bien a los que no son muchos en casa.

Para mí el resultado es perfecto porque somos pocos y además, tienen “mieditis a las espinas”. Si hubiera hecho un pastel grande, no hubiera sido posible conservarlo mucho tiempo o hubiera tenido que empezar a repartir raciones. Prefiero prepararlo en raciones porque queda muy bonito y se sacan de la nevera las que necesitas. Lo mejor, que no encendemos el horno y lo preparamos en muy poco tiempo.

No anoté cuántas flaneras me salieron, pero no tiene mucha importancia porque cada uno puede usar un tipo de molde y tamaños diferentes. . Este budin sirve de base para cualquier otro que queráis hacer con pescado. Podéis utilizar cualquier tipo de pescado blanco que os guste si no encontráis cabracho.

El color y sabor es espectacular y me gusta tanto, que en cuanto vuelva a ver cabracho, repetiré seguro. No lo adorné con mayonesa, ni nada parecido, de hecho, tampoco me gusta, porque prefiero que el sabor del pastel sea el predominante. Lo acompañé con aguacate y salmón ahumado que era lo que tenía y también porque el verde y el naranja, son colores complementarios que me encanta combinar cuando puedo. Untado en pan tostado está muy rico.

Si todavía no lo habéis probado, os lo recomiendo.
Ingredientes 

Os dejo entre paréntesis las cantidades originales

- 270 g (700 g) de cabracho
- 100 g de puerro (1 puerro)
- 80 g de zanahoria (una grande)
- 60 g de cebolla
- 3 huevos L
- 150 g (200 g) de tomate frito triturado
- 200 g de leche evaporada (de nata para cocinar)
- sal y pimienta
- 1 litro de agua para el vaso
- sal
- aguacate y salmón ahumado para acompañar 
- pan tostado o tostas 
- cebollino para adornar (opcional)

*flaneras o un molde alargado tipo cake

Antes de empezar…

- Pedir al pescadero que nos limpie el cabracho, quitando escamas y tripas.

- Pincelar la bandeja varoma con aceite. Reservar.

- Lavar el puerro, quitarle la parte verde y cortarlo en trozos.

- Pelar la cebolla y raspar la piel de la zanahoria. Trocearlos.

- Untar los moldes con un poco de mantequilla.

- Precalentar el horno a 180º si se va a preparar de forma tradicional.

Preparación en TMX

- Lavar el pescado y ponerlo en la bandeja varoma.

- Verter el agua en el vaso, colocar la tapa y el recipiente varoma en su posición.

- Programar, 15 minutos, varoma, velocidad 1.

- Cuando esté hecho el pescado, sacarlo del varoma con cuidado y esperar a que se enfríe; quitarle las espinas, separando la carne y reservándola en un plato.

- Vaciar el agua del vaso y sin lavarlo, introducir la zanahoria, el puerro y la cebolla. Trocear programando, 10 segundos, velocidad 5. Bajar restos los restos con la espátula.

- Agregar los huevos, el tomate frito, la leche evaporada, la carne del pescado, la sal, la pimienta y un pellizco de sal. Programar, 15 minutos, 90º, velocidad 4. Volver a programar, 1 minuto, velocidad 7. si se quiere más triturado.

- Verter el contenido del vaso en las flaneras o el molde y dejar enfriar.

- Cuando esté frío, introducir en la nevera como mínimo 3 horas.

Preparación tradicional

- Lavar el pescado y cocerlo en una olla con agua, cebolla, puerro y zanahoria. No nos deberemos pasar con la cocción para que no quede seco. 

- Cuando esté hecho el pescado, sacarlo del de la olla con cuidado y esperar a que se enfríe. Reservar el caldo de cocción pues es un buen fumet para utilizar posteriormente.

- Quitarle las espinas, separando la carne y reservándola en un plato.

- Poner en el vaso de un robot, o batidora, los huevos y batirlos bien (también se puede hacer a mano).

- Incorporar la carne del pescado, el tomate frito, la leche evaporada, la sal, la pimienta y un pellizco de sal. 

- Verter en el molde o moldes y colocarlos en una bandeja con agua. Colocar las cáscaras de los huevos flotando en el agua (ver notas).

- Hornear a 180º grados hasta que esté cuajado. No indico el tiempo porque yo lo hice en la TMX y el tiempo, dependerá del tamaño del molde utilizado.

- Cuando esté frío, introducir en la nevera como mínimo 3 horas. 
Montaje antes de servir

- Desmoldar y servir frío acompañado de la guarnición deseada. Aguacate, salmón marinado y pan tostado, fue mi opción.

Notas: 

- Si no se utilizan flaneras, sino un molde tipo cake, untarlo con un poco de mantequilla para que resulte más fácil desmoldar. Mis flaneras son de acero inoxidable. 

- Se puede acompañar con mayonesa y unas cuantas tostas de pan. 

- Si el cabracho se cuece en una olla con agua el fumé de pescado obtenido, tiene mucho sabor y es perfecto para hacer una buena sopa de pescado, arroces, fideuà… 

- En mi receta elaborada con la TMX, se añade al budin los vegetales. He visto otras en las que no se utilizan mas que para la cocción del pescado y pienso que es lógico. En la forma tradicional, no las he añadido porque he pensado que de esta forma, quedaría mejor el fumet. Tomad nota de esto. 

- El truco de las cáscaras de huevo para la cocción al baño de maría, la utilizo desde hace mucho y lo hago porque evita que el agua del baño de maría, al hervir, salpique y penetre en la preparación. 

- Comprobé que no pierde mucho si se congela y se toma descongelado y recalentado. 

Bon profit!

Tartaletas de espinacas y salmón


Hacía mucho que no combinaba salmón y espinacas y mira que me gusta hacerlo. También hacía mucho, que no utilizaba mis moldes de tartaletas. Sólo he publicado dos recetas de tartaletas y las dos saladas. Poco uso les he dado, la verdad. Me apetece recordarlas: Tú y yo, una tapa especial para probar ya mismo y las Tartaletas de calabacín, bacon y queso parmesano, deliciosas. Una pena que tener un blog, casi obligue a no repetir recetas y eso es una pena. 

La textura de la mezcla de estas tartaletas, me recuerda a la de un cafloutis salado, pero servido en formato de tartaleta; os recuerdo las recetas de clafoutis publicadas en Thermofan. No hay nada más sencillo de preparar. Uno que me gustó muchísimo es el Clafoutis de tomates cherry, requesón y pimiento asado y con otro dulce, los Bombones de clafoutis de fresa, disfrutamos una barbaridad y quedaron preciosos.

Hoy la receta es totalmente diferente y todavía más ligera, pero no por ello, menos buena. Ya indicaba al principio, que me gusta la combinación de salmón y espinacas. No es nada complicado preparar estas tartaletas y tienen la ventaja de que se pueden dejar listas con antelación y calentarlas en el momento de servir. Una vez horneadas, quedan doradas y brillantes. El brillo se lo da la mantequilla con la que se ha untado el molde.

Sólo hice tres porque en casa, este tipo de preparaciones me gusta sólo a mí. Os recomiendo doblar cantidades y ajustar, tal y como indico en notas, la cantidad de espinacas, queso y salmón a vuestro gusto. Como podéis ver en las fotos, cada tartaleta se ve diferente, dependiendo de cómo han quedado colocados los ingredientes.

Espero que os guste mi receta y que miréis las otras que os he recomendado anteriormente. Feliz fin de semana.
Ingredientes para 3 tartaletas 

- 1 diente de ajo (yo 1 cucharadita de pasta de ajos)
- 20 g de aceite de oliva virgen extra 
- 150 g de espinacas frescas 
- 100 g de salmón fresco 
- 2 huevos L (115 g) 
- 75 g de leche desnatada 
- 75 g de leche evaporada 
- 25 g de maicena 
- sal y pimienta 
- mantequilla para untar las tartaletas o el molde 

*3 tartaletas de 13 cm de diámetro o un molde bajo apto para horno. Mis tartaletas son de silicona.

Antes de empezar… 

- Pelar el diente de ajo si no se tiene pasta de ajos. 
- Quitar la capa externa de la cebolleta y cortarla en cuatro trozos. 

- Si el pescadero no nos ha quitado la piel y las espinas del salmón hacerlo y cortarlo en dados. 

- Si las espinacas son de manojo, separar las hojas dejando muy poco tallo. 

- Untar las tartaletas o el molde con mantequilla. Yo, aunque las mías son de silicona, lo hago para asegurarme de que no se pega la mezcla, pero también porque quedan más brillantes y doradas.

- Precalentar el horno a 180º.
Preparación en TMX 5 

- Colocar en el vaso el diente de ajo y la cebolla. Programar, 5 segundos, velocidad 5. Bajar los restos con la espátula. 

- Agregar el aceite y programar, 3 minutos, 120º, velocidad 1. Se puede quitar el cubilete para favorecer la evaporación. 

- Añadir las espinacas, parece mucha cantidad, pero al cocerlas disminuye su volumen. Programar, 5 minutos, 100º, velocidad cuchara, giro a la izquierda. 

- Mientras se cuecen las espinacas, ir colocando los trocitos de salmón en la base de las tartaletas. Reservar. 

- Colocar el cestillo sobre un bol. Cuando termine el tiempo de cocción, verter las espinacas en el cestillo y colar el jugo. Reservar éste en el bol. 

- Distribuir las espinacas escurridas sobre el salmón. 

- Sin lavar el vaso, verter el jugo de cocción de las espinacas, la leche, la leche evaporada, la maicena y los huevos. Salpimentar a gusto. Programar, 30 segundos, velocidad 4. 

- Verter la mezcla en las tartaletas distribuyéndola entre las tres con cuidado para que queden llenas por igual y sin que se vierta el contenido. 
Preparación tradicional 

- Verter el aceite en una cazuela o sartén honda. Cuando esté caliente, agregar el diente de ajo y la cebolla. Sofreír a fuego lento hasta que estén blandos y sin que se doren. 

- Añadir las espinacas, parece mucha cantidad, pero al cocerlas disminuyen su volumen. Ir removiendo con una cuchara de madera para ayudar a su cocción, que también será a fuego lento. 

- Mientras se cuecen las espinacas, ir colocando los trocitos de salmón en la base de las tartaletas. Reservar. 

- Cuando las espinacas estén hechas, colarlas y reservar el jugo en un bol. 

- Distribuir las espinacas escurridas sobre el salmón. 

- Verter en el vaso de un robot o batidora el jugo de cocción de las espinacas la leche, la leche evaporada, la maicena y los huevos. Salpimentar a gusto y batir unos segundos cuidando que no queden grumos. 

- Verter la mezcla en las tartaletas distribuyéndola entre las tres con cuidado para que queden llenas por igual y sin que se vierta el contenido. 

Horneado 

- Colocar las tartaletas en el horno precalentado a 180º. Hornear hasta que la masa haya cuajado y quede dorada. 

- Servir frías o templadas. 
Notas: 

- La cantidad de espinacas o de salmón, la podéis adaptar a vuestro gusto. Yo prefería utilizar más y equilibrar las proteínas ya que cada tartaleta lleva salmón, leche y huevos. 

- Se puede añadir queso a gusto para conseguir más contraste de sabores. En ese caso, tened en cuenta que puede estar más salado. También estará más salado si os gusta más poner salmón marinado o ahumado.

- La cantidad de sal y pimienta no la indico porque no uso sal y pimienta muy poca. 

- La leche desnatada se puede sustituir por entera o semi y la evaporada, por crema de leche o nata. Con la leche desnatada y la evaporada, reducimos las calorías y el resultado es perfecto igualmente. 

- Si no tenéis molde de tartaletas, podéis utilizar un molde apto para horno. El tamaño dependerá de los moldes y de su altura. Es preferible que no sean muy altos para que se corte sin que se rompa. 

Bon profit!

Salmonetes plancha, salsa de naranja


Sigo cocinando pescado y aunque no publico todo lo que hago, me apetecía tener en el blog una receta que preparo para mí sola bastante a menudo. Debido a que los salmonetes tienen muchas espinas, en casa no los come nadie. Yo, cuando los veo frescos, elijo unos cuantos de tamaño mediano y me los llevo a casa muy contenta.

Es época de buena naranja y tuve ganas de volver a comer estos salmonetes. Andaba con prisa y ni siquiera preparé una guarnición. Tosté una buena rebanada de pan y me bastó terminar mi comida con una rica manzana asada. 

Aprovechad que ha pasado la Navidad y hay que rebajar calorías además de relajarnos cocinando sencillos platos, nutritivos y bien sanos. El sabor del salmonete es diferente al de otros pescados y asado con tan solo un punto de sal y pimienta, no necesita más. La salsa de naranja, no queda ácida debido al dulzor de la crema balsámica, pero cambiará el color y el sabor, dependiendo del tipo de vinagre que se use. El Cointreau no lo añado siempre, pero me gusta mucho darle un poco de alegría al plato.

Sencilla forma de preparar un pescado que os recomiendo. Feliz vuelta a la normalidad.
Ingredientes para una persona

- 5 salmonetes medianos

Para la vinagreta

- el zumo de una naranja mediana y unas gotas de zumo de limón
- 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharada de crema balsámica de vinagre 
- ½ cucharada de Cointreau (opcional)
- sal, pimienta

Antes de empezar…

- Si no lo ha hecho el pescadero, desescamar los salmonetes y quitarles las tripas. 

- Exprimir la naranja y reservar el zumo de media. 
Preparación tradicional

De la vinagreta

- Poner los ingredientes en un bol y batir hasta que la salsa esté emulsionada.

Del pescado

- Poner un poco de aceite en una plancha o sartén. Cuando esté caliente colocar los salmonetes y asarlos a fuego medio hasta que estén hechos.

- Servir los salmonetes calientes, rociar un poco de salsa por encima. 

Notas 

- Siempre utilizo esta salsa con los salmonetes, pero combina de maravilla con salmón. 

- También se puede rallar la piel y añadirla al final en el montaje del plato.

- No es necesario utilizar crema de vinagre. Yo utilicé una de chocolate porque me encanta y combina muy bien con la naranja. De todas formas, un buen vinagre de Jerez o de otro tipo, nos valdrá igual.

- Podéis acompañar el pescado con pan tostado, unas patatas al vapor, asadas o fritas o cualquier guarnición que os apetezca.

Bon profit!

Fusilli de tritordeum con salsa de langostinos


Desde que conocí la harina de Tritordeum de la mano de mi amigo Fernando, Los bocadillos de Fernando y algo más y de mi amiga Silvia TC, Chup, Chup, Chup, la he utilizado preparando pan. Os recuerdo los Bollos de tritordeum y yogur sin levado, que fue mi primera experiencia con este nuevo cereal y después, el pasado verano, inventé estos maravillosos Bollitos de zumo de sandía en los que también la usé. 

Para quien no lo conozca, es importante saber que Tritordeum es un nuevo cereal natural que nace de la combinación de un trigo duro (Triticum durum) y una cebada silvestre (Hordeum chilense). 

Silvia me puso en contacto con el equipo que promociona todos los productos que se elaboran con este cereal. Os invito a que visitéis su web Tritordeum para obtener mucha más información y poder ver muchas recetas. Vale la pena, de verdad.

Al poco tiempo, recibí en casa un regalo de su parte y aprovecho esta entrada, para darles las gracias. Por diversas complicaciones personales, aún no me había puesto a utilizar la pasta y sí que había hecho pruebas con la harina e incluso con la sémola de Tritordeum, pero aún me queda practicar bastante. También tuve la gran suerte de que me invitaran al evento de Tritordeum en Gastrónoma 2017 (Feria de Valencia) con Chelo Sanfeliu de Pan Creativo Artesano. Menuda alegría me llevé al enterarme y cuánto disfruté esa tarde.

En el taller, pude descubrir cómo utilizan las harinas de Tritordeum en masas dulces y saladas de la mano de Chelo y de su compañero. Les vimos amasar y hornear y pudimos degustar panes, rosquilletas y cocas. Todo ello elaborado con harinas y masa madre natural de Tritordeum, siempre de forma artesanal y con fermentación prolongada. ¡Qué bueno estaba todo!

Y por fin le ha tocado el turno a estos fusillis de tritordeum. Decidí preparar una receta diferente, pero siguiendo en mi línea de utilizar marisco y verduras. La primera vez, dudaba de si iba a gustar en casa, no sólo la pasta, también la salsa; el tema alcachofa… pero os puedo decir que fue un éxito y la he repetido, añadiendo el toque aguacate-salmón ahumado para contrastar sabor y color. Para repetir.

La pasta de Tritordeum no tiene exactamente el mismo sabor de la harina. Es sana, mucho más digerible y preparada con este cereal de cultivo ecológico, cultivado en nuestro país. 

Os recomiendo mi receta, con toque color-sabor, o sin él. También os invito, si no lo conocéis a que probéis productos elaborados con este cereal, porque es “más que un cereal”.
Ingredientes 2 personas
- 1 diente de ajo
- 100 g de cebolleta tierna
- un puñado de hojas de perejil
- 30 g de aceite de oliva virgen extra
- 200 g de alcachofas (3 medianas)
- ½ cucharaditas de sal 
- pimienta de colores a gusto
- 150 g de langostinos sin piel
- 50 g de leche evaporada
- 140 g de Fusilli de tritordeum bio
- 1 aguacate (opcional)
- salmón escocês ahumado a la naranja (opcional)

Antes de empezar…

- Si los langostinos son congelados, sacarlos con antelación del congelador. Una vez descongelados, quitarles la cabeza, la piel y la vena negra. Reservar.

- Pelar el diente de ajo y quitar el germen.

- Quitar la primera capa de la cebolleta. Cortar en trozos.

- Lavar el perejil, secarlo y separar las hojas. 

- Quitar las hojas duras de las alcachofas, cortarlas en láminas y ponerlas a remojo en agua con limón.

- Cortar el aguacate en dos, quitar el hueso y rociarlo con un poco de zumo de limón. Cortarlo en trocitos.

- Cortar el salmón en trocitos o cortar las láminas y enrollarlas.

Preparación en TMX 5

- Poner en el vaso el ajo, la cebolleta y el perejil. Programar, 3 segundos, velocidad 8.

- Agregar el aceite de oliva, las alcachofas escurridas y secas, la sal y la pimienta. Programar, 7 minutos, 100º, velocidad cuchara, giro a la izquierda.

- Si no se va a cocer la pasta en el vaso de la TMX, hacerlo en una olla grande llena de agua con un poco de sal el tiempo indicado por el fabricante.

- Incorporar las colas de los langostinos y programar, 2 minutos, 100º, velocidad cuchara, giro a la izquierda.

- Verter la leche evaporada y programar, 1 minuto, 100º, velocidad cuchara, giro a la izquierda. Quitar el cubilete.

- Verter la salsa en una sartén y mantenerla caliente.

- Si se va a cocer la pasta en el vaso, verter 1 litro y medio de agua. Programar, 10 minutos, 100º, velocidad 1.

- Agregar media cucharadita de sal y la pasta. Programar el tiempo indicado en el paquete, 100º, velocidad cuchara, giro a la izquierda. Comprobar la cocción de la pasta y si es necesario, programar un poco más de tiempo. Yo necesité 8 minutos.

- Sacar la pasta del vaso, verterla en la sartén y mezclarla con la salsa. Mantenerla caliente. 
Preparación tradicional

- Poner en una sartén el aceite. Cuando esté caliente, agregar el ajo, la cebolleta y el perejil. Sofreír a fuego medio hasta que estén hechos. Remover de cuando en cuando.

- Mientras se hace, cocer la pasta en una olla grande llena de agua con un poco de sal el tiempo indicado por el fabricante. Comprobar la cocción de la pasta y si es necesario, programar un poco más de tiempo. Yo necesité 8 minutos.

- Incorporar a la sartén las colas de los langostinos y sofreír hasta que cojan color.

- Verter la leche evaporada y cocer removiendo hasta que espese un poco la preparación.

- Mantener la salsa caliente en la sartén.

- Colar la pasta y verterla en la sartén donde tenemos la salsa. Remover hasta que se mezcle bien.

Montaje de los platos

- Poner las raciones de pasta en los platos.

- Colocar por encima los trozos de aguacate y de salmón. Servir caliente.

Notas:

- Los langostinos que utilicé eran congelados, pero de muy buena calidad. 

- Debemos elegir unas alcachofas prietas y duras. Se pueden cortar en cuartos, pero yo preferí hacerlo en láminas para que la cocción fuera más rápida.

- El tiempo de cocción de la pasta, dependerá del que indique el fabricante o de si nos gusta al dente o más hecha. La cantidad es modificable, dependiendo del gusto de los comensales.

- No es necesario añadir aguacate y salmón, el plato está rico igualmente, pero me apeteció darle ese toque de contrastes de sabor y color. Se puede espolvorear queso parmesano u otro tipo de queso, a nosotros, en esta receta, nos gusta sin él.

Bon profit!


Panecillos con masa madre


Ya tenía muchas ganas de publicar una receta de pan. Hace unos años os enseñé este Pan integral con masa madre y lo repito muchas veces, en especial, cuando voy a casa de mi madre y quiero dejarle pan hecho en poco tiempo, amasado a mano y horneado en su horno que es antiguo, pero maravilloso. Formo hogaza o barras e incluso un día lo cocí en una cazuela de porcelana vieja y quedó genial. La receta es del libro Imprescindible de la TMX 31 y también está en la del nuevo libro de la 5, pero no han inventado nada nuevo. Hacer una bola flotante de masa madre es un método antiguo que ya utilizaban nuestras abuelas y que se llama de formas diferentes según las zonas. También se utiliza para los roscones. Confiere esponjosidad a la masa y es un método sencillo y rápido si no tenemos masa madre refrescada o nunca la hemos utilizado.

Esta receta funciona muy bien, ya os lo he dicho, pero quería probar a hacer unos panecillos. Ya os comenté que desde que mi hijo trabaja, me pide que le haga bocadillos con pan casero. Ayer mismo, volví a hornear para él. 

Os recomiendo la receta, a la vez que recuerdo la primera vez que la publiqué. La habéis visitado mucha gente silenciosamente, pero no viene mal mostrarla de nuevo.

Aprovecho para daros las gracias por la gran acogida que ha tenido, On the 30th. Diciembre 17. 52 recetas de Roscón de Reyes y unas torrijas... tanto aquí en el blog, como en mi Fanpage de Facebook. También sé que más de uno ha preparado un roscón a partir de este recopilatorio. 
Ingredientes para 10 panecillos de 100 g aproximadamente

Masa madre

- 50 g de agua mineral
- 5 g de levadura fresca de panadero
- 1 cucharada de azúcar
- 110 g de harina panadera

Para la masa de pan

- 300 g de agua mineral
- 10 g de levadura fresca de panadero
- 540 g de harina panadera
- 1 cucharadita de sal

*2 bandejas cubiertas de papel sulfurizado o bandejas perforadas
Preparación en TMX

Masa madre

- Poner todos los ingredientes en el vaso y mezclar 15 segundos, velocidad 4. 

- Formar una bola con las manos, hacer una cruz con un cuchillo y ponerla en un bol con agua templada. Dejar reposar hasta que comprobemos que la bola flota.

Masa de pan

- Echar el agua en el vaso y programar 2 minutos, 37º, velocidad 1.

- Añadir la bola de masa madre y el resto de ingredientes.

- Mezclar 6 segundos, velocidad 6 y 5 minutos velocidad espiga. Quitar el cubilete al cabo de un minuto para que la masa se airee. La masa no debe pegarse a las paredes del vaso y tiene que estar lisa, pero un poco pegajosa.

- Sacar la masa del vaso y colocarla en un bol untado con aceite cubierto con un paño o con papel film previamente embadurnado con aceite para que la masa al leudar no se pegue.

Preparación tradicional

Masa madre 

- Poner todos los ingredientes en un bol y mezclar hasta que estén integrados. 

- Formar una bola con las manos, hacer una cruz con un cuchillo y ponerla en un bol con agua templada. Dejar reposar hasta que comprobemos que la bola flota. 

Masa de pan

- En un bol, mezclar la harina y la sal.

- Añadir la levadura diluida en el agua tibia.

- Añadir la bola de masa madre, mezclar bien y amasar hasta obtener una masa lisa, pero un poco pegajosa.

- Sacar la masa del bol y colocarla en otro untado con aceite cubierto con un paño o con papel film previamente embadurnado con aceite para que la masa al leudar no se pegue.
Leudado, formado y horneado

- Dejar leudar la masa unas 2 horas o hasta que doble su volumen. Yo la tuve sólo una hora porque había crecido lo suficiente. Dependerá de la temperatura ambiente.

- Volcar la masa sobre una superficie un poco enharinada, desgasificarla amasando un poco.

- Pesar porciones de 100 g más o menos. Bolear cada pieza hasta que no quede señal de ningún pliegue por debajo.

- Colocar los panecillos sobre las bandejas. Dejar espacio entre ellos.

- Al colocar cada panecillo, aplanarlo con la mano con cuidado. 

- Tapar los panecillos con un paño un poco enharinado y dejar leudar 1 hora.

- Pasado el tiempo, espolvorear con harina tamizada.

- Precalentar el horno y colocar un recipiente con agua en la base. No lo quité durante todo el horneado.

- Hornear en horno precalentado a 200º durante 10 minutos, calor sólo abajo y 10 minutos, calor arriba - abajo. El tiempo dependerá de cada horno. Tienen que quedar muy poco tostados.

Notas: 

- Aunque la receta es la misma, estos panecillos quedan más blanditos y esponjosos porque los horneo a menos temperatura y no dejo que se tuesten demasiado. Se puede aumentar la temperatura un poco y obtener una corteza más crujiente.

- Esta vez he utilizado la mitad de levadura fresca, como suelo hacer últimamente.

Bon profit!